NO GUARDES TANTO
Suda
la camisa y borra la identidad de su etiqueta,
cambia el contenido de lo que
crees que te define,
porque la profesión va por dentro y lo que llevas dentro
es como la cisterna del WC,
siempre cargada de agua para arrastrar lo que otros
dejan
hacia un lugar desconocido mediante un llanto mudo,
tal como La Tierra
desahoga sus lágrimas a golpe de tormenta.
Al
final terminas tronando y obligas a los demás a resguardarse en sus casas
mientras te observan por la ventana.
Me
permitiste entrar en tu interior, te indagué, quise entrar puro y limpio,
pero
me equivoqué … ¿zapatillas blancas? ¿a quién se le ocurre?
De haber sabido que
andaría entre tantas heces me hubiera calzado mejor.
Me estás ahogando.