SE
ACABARON
Se
acabaron los "buenos días, preciosa",
se
acabó el "¿cómo estás?",
se
acabaron los cafés y el "dame cinco minutos más".
Se
acabó el "qué bien hueles" y el "mejor sabré",
se
acabó el "qué bien te queda esa camisa",
los
"dame la mano", los "felicidades cariño"
se
acabaron las fechas.
Se
acabaron los "me encantas",
se
acabaron los "no pares",
se
acabaron los "me voy",
se
acabaron las tensiones, las gracias,
los
recorridos de espalda.
Se
acabaron los abrazos, los gestos, las prisas,
las
esperas, las sensaciones, los suspiros
las
emociones.
Se
acabaron las preguntas,
se
acabaron las respuestas,
se
acabaron las lágrimas
ante
lo que asusta, la ausencia.
Se
acabaron los toques,
se
acabaron las llamadas,
se
acabaron las perdidas,
las
esperas y los encuentros
como
en los cuentos de hadas.
Se
acabaron los sueños sin despedidas,
se
acabaron los roces, las dudas, los viajes ...
se
acabaron las almohadas compartidas.
Se
acabaron los flexos,
se
acabaron las películas,
se
acabaron las conversaciones
los
silencios y los susurros con velas,
se
acabaron las palomitas.
Se
acabaron las renuncias,
se
acabaron los sacrificios,
se
acabaron los lamentos y
aquellos
pensamientos,
los
buenos, los malos,
aun
en la cama despiertos.
Se
acabaron las "buenas noches",
se
acabaron los "te comprendo",
se
acabaron los seis euros
para
el tabaco, el té
y
el ambientador cerezo.
Se
acabó la ilusión,
se
acabó el desconcierto,
se
acabaron las ansias,
el
sudor, conjuntar la ropa
y
los chicles para el aliento.
Se
acabaron las manchas,
las
gomas y el pelo.
Se
acabaron los tornados
y
el "contigo a hierro".
Se
acabaron las propuestas,
el
deseo, las cenas...
Se
acabaron los consejos,
se
acabaron las disputas,
se
acabaron las sorpresas
y
la magia en nuestros encuentros.
Se
acabaron los regalos,
se
acabaron los despechos,
se
acabaron los celos, la ira y el cielo.
Se
acabó la excitación,
el
corazón deshecho,
se
acabó el mirar hacia abajo
por
algo que podría haber hecho.
Se
acabaron las palabras
donde
guardo los recuerdos,
me
despido con el llanto
mientras
nace remordimiento
por
callarme en antaño
lo
mucho que te quiero.
El tiempo es tan verdadero que en ocasiones decide prestarse sólo para la poesía, los insomnios y las mariposas.Es inevitable. Y para otras tantas más.
ResponderEliminarLos ciclos nos gobiernan al inicio, porque tras las lecciones que los mismos te obligan a estudiar, parece que somos más reticentes a la hora de comenzar una nueva lección, dando los pasos más cortos, alcanzando la vista más largo, tomando control de las mariposas ... que antaño ya conociste. Sabes cómo vuelan y prefieres no lanzarte. La experiencia es un grado.
Como bien dices "perpetuar la vista al horizonte" parece sabio y necesario, pues no aplicar lo aprendido a otro ciclo sería estancarse en el mismo punto de una lección, que tarde o temprano debemos aprender. Ya la vida se encarga de volver a examinarnos y ese examen nos perseguirá de una manera o de otra sin intentamos eludirlo.
ResponderEliminarEl concepto del tiempo, como experiencia personal del que habita en nuestro cuerpo es bien cierto, pero no es lineal, sino cíclico, así que decidir consagrarlo a la poesía, la introspección, la composición, la creación y la curación para que la próxima vez se pueda escapar de la inercia, es la verdadera misión que todo ser humano debería intentar alcanzar a nivel individual y colectivo.
Quizás un día la palabra experiencia no contenga resquicios del pasado y sea lo que debe ser precisamente vivir el momento presente sin prejuicios, recuerdos ni expectativas, como cuando eramos bebés.
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ResponderEliminarSeleccionar lo bueno sería lo deseable para almacenarlo en esa parte de nosotros que rige nuestras emociones, liberarnos de nuestros miedos es una tarea más complicada, pero necesaria. Puede que la poesía siga liberándonos tanto a los que la creáis como a los que la leemos.
ResponderEliminarEl Arte es una forma de expresión, es un estímulo y una terapia. al menos yo la concibo así. A veces no sabemos cómo expresar lo que llevamos dentro, sin embargo en otras ocasiones parece que conseguimos mediante la palabra, en este caso, plasmar aunque sea de forma abstracta o más concisa, todo lo que guardamos a dentro.
ResponderEliminarConfío en que el lector al leer lo que escribo, de algún modo pueda sentirse identificado con algún aspecto o episodio de su vida. Puede ayudarle a comprender mejor ciertas cosas, o no, o incluso hacerle ver detalles en los que antes no se había parado a pensar ...
De cualquier manera, ahí quedan esas experiencias vividas, que a medida que pasa el tiempo, son recordadas y afrontadas de un modo distinto gracias a la experiencia, al paso del tiempo. Todo se madura y de ello se aprende.
En mi caso, la música es mi mayor forma de expresión, de liberación, ... es mi mejor terapia. Con ella destenso mi cuerpo y relajo la mente.
La música incide en nuestras emociones directamente, para bien o para mal, depende de qué tipo de vibraciones necesites en un determinado momento con una determinada música.
Lo cierto es que, mis miedos, mis arrojos, mis impulsos, mis titubeos, decisiones ... etc, todo lo reflejo en ella y me ayuda a comprenderme a mí mismo y a conocerme a quien me escucha. Es un sello de identidad precioso y del que gozamos casi todos.
Me encanta que me leas y escuches. Es un placer! Muchas gracias!
El placer es mío de leerte y escucharte. Gracias por compartir tu arte
EliminarNada de toda esa lista se ha acabado....��
ResponderEliminarEs desesperado e intenso, muy bueno hermano.
ResponderEliminar¡Que bonito escribes Geni¡
ResponderEliminarUnknown, muchísimas gracias!!
EliminarPor favor, quién eres? Abrazo!
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ResponderEliminarIntenso poema :) gracias
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