jueves, 3 de agosto de 2017

No estoy.

Lloro en silencio las voces que me callo crujiendo el pecho con mares de carbón.
Donde hubo fuego quedan cenizas, dicen.
No encuentro un recuerdo tuyo que me haga sonreír.
Los malos me apagan y los buenos me ahogan por no tenerte ya.
Nostalgia de lo que un día fui a tu lado y a tu lado te perdí y me perdí.
Saber que acercarme a ti ha servido para alejarte...
Cuando pienso en ti , ansío la acción de esa telepatía que nos conecta para hablarnos a la vez. Pero no llega ... y me quedo inmerso en tu indiferencia, que me lleva a evadirme del aquí y el ahora.  No estoy.





viernes, 30 de junio de 2017

Eugenio Simoes Mateos, joven pero experimentado músico de proyección internacional.
Profesor en Educación Musical y formado en los mejores conservatorios, Eugenio Simoes destaca principalmente como pianista habiendo acompañado a grandes figuras como Antonio Orozco, Medina Azahara o Fernando Cortés, actualmente con el bailaó Rafael Amargo, entre otros, además de ser protagonista musical en diferentes galas y eventos culturales a nivel nacional.
Compositor y productor para cine, publicidad y otros artistas , Simoes ha sido premiado en numerosas ocasiones por su buen hacer musical, traspasando fronteras con su música llegando a Bangkok, Londres, Madrid, Las Vegas, Nueva York o Saratoga. Ha formado parte como componente y director de infinidad de grupos musicales, orquestas y obras teatrales.

viernes, 22 de julio de 2016

Deja que me acostumbre.

Deja que me acostumbre.
Quiero vivir en tu abrazo,
entre tu cuello y tu hombro.

Deja que me acostumbre, 
porque quiero añorarte 
un poco más de lo necesario, sólo eso, y alargar la línea roja para vivir ese camino que me lleva a ti en el sueño del destino.

Deja que me acostumbre.
Deseo explorar el mapa de tu cuerpo,
poro a poro,
tras cada curva de lo que te contiene 
y si me pierdo,
encontrarme en el reflejo de tus ojos sonriendo con mis verdades y                           contándotelas al oído.

Deja que me acostumbre. 
Quiero masticar el miedo al creer
que me faltas tan sólo por un momento.

Las velas que al despertar,  
fueron testigos de la madrugá, 
consumidas entre caricias 
podrían juzgar 
los escalofríos de nuestras almas
tras cada suspiro en las noches 
en las que quisimos volar.

Me habré vuelto a enamorar?  No lo sé,  pero deja que me acostumbre,  
acabo de comenzar.



lunes, 18 de julio de 2016

Hilo rojo

Con el hilo rojo
el destino tejió una senda de 350 m 
que me lleva desde mi casa a la tuya, 
desde lo desconocido a lo tangible, 
desde el deseo 
a la satisfacción más interna, 
desde la duda a la confirmación,  
desde la imaginación a la realidad 
y de un sueño a otro lúcido 
donde las alas nacen para volar.

Antaño, muchos fueron 
los bordones mal cosidos que, 
a lo largo de nuestros individuales caminos, nosotros mismos deshicimos 
para volverlos a entrelazar,
como los dedos de mis manos, 
que se amarran a lo que les alienta,  
como las raíces de un árbol 
se amarran a la tierra para prosperar.

Con rumbo a lo desconocido 
el pirata se embarca sin barco que navegar, probó la sal de tu cuerpo 
y ese será su océano, en el que si cae,  
sabe que se podrá ahogar.

lunes, 11 de julio de 2016

Malinterpretame

Pues sí,  malinterpretame,  por favor. Sobretodo cuando te mire de ese modo que tanto te gusta. 

miércoles, 22 de junio de 2016

Hablar ...

Hablar,  eso es lo que quiero.
Pero no hablar del modo en que solemos hacerlo.
De un modo diferente  ... no sé,  quizás sólo necesite compañía, y a lo mejor no es ni si quiera para hablar...quizás me sienta sólo y tener a alguien cerca me ayude a calmar esta sensación de soledad.

Ni si quiera sé qué quiero hacer  ... necesito estímulos.  ¿Será que estoy cansado de encontrarme siempre en el mismo lugar con las mismas cosas ?
¿Será que ya me harté de lo que ofrece el estar aquí y me produce esta ansiedad?
Salgo de casa en madrugada con presura para conseguir cruzarme con alguien por la calle,  pero nadie conocido.

Y por un momento tiento a saludar para entablar conversación,  pero a las 4:35 de la madrugada,  nadie espera nada bueno de un desconocido que se le dirige para hablar.
¿Hablar?  ¿Qué desconocido quiere hablar a estas horas en la calle?   Pensarán ...
Se asustan.  Ese es su lenguaje no verbal,  y la verdad,  no me ayuda nada.

Camino observando las casas,  algunas tienen las luces encendidas.
Pensar que se debe a que alguien está ahí  ... y que quizás se sienta como yo y tan sólo me lleve unos minutos de ventaja en los paseos nocturnos como este  ...

De noche se habla muy bien, pero se escucha mejor.
La contaminación acústica es inferior y esto nos permite centrarnos más en nuestros propios pensamientos antes de hablar.  Si quieres hablar,  claro está  ... porque también puedes estar,  y ya está.
Simple. Pero muy complicado.
¿Cuantas veces uno habla consigo mismo sin que ningún estímulo externo interfiera en semejante necesidad?

viernes, 10 de junio de 2016

¿Cómo era?

                          ¿Cómo era
    que te abrace alguien que te quiera?
         
             Pesa mi pecho, se me hunde...
      los hombros dibujan una boca triste
            y la cabeza reposa inclinada
               sobre un punto inventado
           que te permite mirar al vacío ,
         porque eso es lo único que tengo,
                              un vacío.
                             Me siento,
    porque me invitaron a venirme abajo,            habrá que aceptar la única invitación                          recibida,  por dura que sea.
                           ¿Cómo era  ...?